Hemos reformado un baño, blanco y aburrido, en una explosión de color. En un naranja vibrante y con mucha energía, que alegra a todos los que lo ven.

El cliente tenia bañera, un encimera de obra de una altura descomunal que le molestaba bastante y la lavadora dentro del baño. Necesitaba más espacio en la casa para ese armario escobero y de productos de limpieza que no tenia en su cocina pequeña. 

Buanystudio-reforma-baño
Detalle del baño terminado

Con estas premisas, comenzamos nuestro proceso creativo. Demoliendo todo lo que había, y si bien se respetaron algunas posiciones porque por la posición de la ventana y la puerta, no era muy factible cambiarlas, se dio un giro total.

La bañera ocupaba mucho lugar desperdiciado y no se usaba como tal. Se convirtió en una ducha cómoda, de suelo de resina, a la última en tendencia y en ese armario que tanto necesitaba el cliente, con solo desplazar un poco el inodoro. Al armario se le dio un toque para ocultar su uso, con puertas a medida y lacadas en blanco en taller que cuando están cerradas, dan idea que es un armario para ropa blanca.

La lavadora quedó donde estaba, pero reforzando la línea de electricidad, porque no tenia automático independiente y era un peligro. Un error bastante común en los baños que las tienen incorporadas y que no solemos aconsejar. Pero si por falta de espacio no hay otra manera, hay que ver como estaba la línea de luz.

Se compro un lavabo de Ikea, que como muchas veces decimos en este blog, relación  precio calidad y diseño, son perfectos. 

Se utilizó el azulejo de moda, el que todos llaman del Metro de París, en blanco y naranja vibrante. Para dar un toque distinto, en la ducha, se creo una tira en sentido contrario de los demás azulejos como juego.

La mampara se realizó a medida para tener una línea con el armario colindante de continuidad visual. Es en vidrio laminado y con tirador de acero inoxidable.

Como punto se convirtió un marco de cuadro en espejo, y se colocó una lámpara alargada con look industrial, también de Ikea que dan un juego distinto a todo el conjunto con el lavabo. El espejo como un cuadro, da un imagen más  informal y que difiere totalmente de los baños tradicionales. Esto combina muy bien con lo vibrante del color de las paredes, que se completaron con una pintura naranja a juego en paredes donde no había azulejos, porque el baño es alto y no se bajo el techo con escayola.

Se cambió la totalidad de la tarima del piso, por una AC5, por lo tanto el baño se colocó la misma tarima, evitando juntas. La única diferencia con  las otras estancias de la casa es que en esta zona más húmeda, el rodapie es de aluminio.

En definitiva, se consiguió un baño informal, alegre, práctico y un cliente feliz con todo el trabajo realizado.

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